jueves, 8 de octubre de 2015

Sombras




Hay mañanas en las que te levantas y te sientes incompleta. Esa sensación de fatiga mental y emocional, en la cual, eres como una sombra a la que le falta el rostro.
La observas detenidamente, con pausa y necesidad de encontrar eso que tanto se anhela y tanto se desea.

 



¿Sabéis? No nos damos cuenta pero no todas las sombras han de ser oscura, aunque estén llenas de nostalgia. Porque para que haya sombras, ha de existir una fuente de luz que te proyecte y te empuje.

No sé, si alguna vez, seré capaz de acariciar y sentir sobre mi piel dicha luz, su calor, su sabor....mientras, llegue o suceda habrá que ir abriendo las contraventanas del alma y que se vayan filtrando nítidos, leves intensos, rayos de vida.



 

lunes, 27 de julio de 2015

...Sentirme viva.....



Hay palabras que marcan el tiempo de una vida, hay susurros que rompen el silencio y hay caricias que el tiempo no devuelve, por mucho que queramos que regresen. Hay gestos, hay miradas y hay sonrisas que están grabadas a fuego en la piel, pero sobre todo en el alma. Hay momentos en los que una se ahoga en el silencio, en el recuerdo de tus últimos abrazos, de tus últimas caricias, de tus últimas lágrimas…y te absorbe ese vacío. Ese vacío que llena mi interior para apoderarse de todos los momentos vividos junto a ti.

Hay días en los que sigo montada en esa montaña rusa de emociones, sigo subiendo a la cima igual que cuando tus manos o tu  boca me besaba…otras veces arrastro mis sentimientos cuando abro los ojos a la realidad y siento de nuevo la realidad. La realidad, esa cruda y fría realidad en la que no estas, en la que estoy sola y tengo que empezar a caminar.

¿Sabes? Nunca hubiese podido imaginar que la vida sin ti me iba a costar tanto. Para serte sincera, nunca imagine que me iba a tocar vivir la vida sin ti. Y ahora  tengo que luchar cada uno de mis días, con la esencia de tus susurros, el reflejo desvanecido de tu sonrisa, o con el aroma de tu perfume que se ha llevado el viento….y me toca vivir la vida. Vivir de nuevo la vida sin ti. Cómo me gustaría que me amases de nuevo, que no sintiese mi alma entristecida.

¿Sabes alma mía? A nosotros nos separó la vida, porque siempre fuimos el uno del otro, fuimos siempre uno desde el momento en que nuestros ojos se cruzaron por primera vez, desde el instante en que nuestras bocas juntaron sus labios para estallar de placer…fuimos uno hasta el último suspiro que diste entre mis brazos. Hasta que tu alma se separó de la mía para siempre, y se desvaneció abrazándome para dejarme rota.

¿Sabes mi vida? Nos separó la vida, esta existencia que tú me empujabas a vivir  a cada momento. Y ahora necesito que me ayudes a vivirla como  querías, que allá donde estés me guíes y me des tu aliento. Que cada soplo de viento que me encuentre sean tus susurros o tus caricias, que cada estrella me refleje tu mirada y robe la mía…Necesito que cada recuerdo de ti, me devuelva la sonrisa, mi sonrisa robada a besos por la tuya….

Necesito vivir sin olvidarte, llevándote siempre conmigo, escribiéndote cada noche pero viviendo nuestros recuerdos como algo feliz. Qué sean ellos, como  tus brazos, los que me empujen  cada amanecer. Necesito vivir pero dejando que la mitad de mi corazón que aún existe siga latiendo, necesito vivir recordando lo feliz que fui a tu lado y que cuando me gire para mirar hacia atrás, tú reflejo me haga sonreír de nuevo.
 
¿Sabes alma mía? No te imaginas lo que te amo todavía, lo que te quiero a pesar de todo el tiempo que ha pasado. Ay mi vida ...


No te imaginas el dolor que siente mi alma  cuando comprende que  yo necesito sentirme viva.

lunes, 13 de julio de 2015

Sentir tu ausencia.....



Hoy, me han preguntado si después de tanto tiempo sin ti, te sigo amando tanto....Qué como es posible que el tiempo no haya apaciguado  aún todo lo que siento. Esa mezcla de dolor, de amor, de angustia de necesidad de tenerte.


La  verdad, es que te sigo queriendo igual que en el primer momento en  el que me di cuenta de que  te amaba.



Noto tu ausencia, como cada día, en el momento de entrar en nuestro hogar, esperando encontrarte y no hallarte. Noto tu ausencia, cada mañana, en la que me levanto y me faltan esos besos, esa sonrisa. Cada mañana en la que me falta tu frase de "buenos días princesa”.
Noto tu ausencia, cada noche en la que me sobra soledad y  me faltan tus caricias. Tus susurros, perdidos, suaves y sugerentes, derramados en el lóbulo de mi oreja.



 El tiempo, me hace ver que cada día tu ausencia me  quema más la piel, añorando a cada instante, el roce áspero, delicado y excitante  de tus manos. De tus dedos resbalando concisos sobre mi piel.
No te imaginas lo que siento tu falta, la agonía que ha supuesto a mi vida, perderte. No poder volver a verte más... y  no te imaginas cuánto  y qué, daría yo por reencontrarte.



Sentir tu ausencia, es saber  que no voy a volver  a tenerte, a verte sonreír...a escuchar tu respiración. Sentir tu ausencia alma mía,  es sentir ese último anhelo, ese último susurro, ese último suspiro entre mis manos....cuando tu agonía se hizo mía...




…….Cuando sentí tu alma convertirse para siempre en mi alma perdida.