sábado, 26 de julio de 2014

Señales



Hay noches en las que simplemente el insomnio se apodera de una, y da igual que te des una ducha calentita para intentar relajar tu alma, que tomes un vaso de leche tibia para apaciguar el desconsuelo…da lo mismo el no querer dormir, la falta de relax interior te come poquito a poco, y pasan las horas, los minutos, los segundos  y el dolor, la agonía, el no poder dormir y las lágrimas cada vez se hacen más y más inmensas. Y en esos sueños en desvelos piensas que será el tiempo, el calor o simplemente que siguen pasando los días sin tenerte a mi lado. Que ese tiempo, esos ratitos juntos no van a volver a repetirse porque la vida ha decidido elegir por nosotros y nos ha robado, nos ha quitado al uno del otro, al ti de mí y al mi de ti. Y me duele, y no sabes cómo me duele.
 

En un breve momento amanece, llega la mañana, no menos dolorosa que la noche, pero sin saber muy bien por qué .Te encuentra con los parpados cerrados  .En algún momento, de esos segundos interminables has conseguido dormir un leve momento, y ya es tarde, ya es mañana. Ese mañana, en el  que de nuevo, no te tengo y en el que no quieres, te niegas a abrir los ojos pero hay que hacerlo, aunque no quiera la vida sigue. Y, tristemente, sigue sin ti.


Café, es lo que se me ocurre para intentar despertar y darle un poco de claridad a mis ideas, a mi día, a mi mente .En un sorbo de café, un instante de relax, y de repente, una imagen entre los cables que hay  sobre el radiador roban mi atención, y los miro, y sonrío levemente  al contemplarlos.





¿Mensajes? ¿Coincidencia? ¿Señales? No lo sé, pero estas cosas me hacen sentirte cerca cada uno de mis días, sobre todo en los que pesan, pero sé que de una u otra forma estas a mi lado.

 
                                                                        
               Te quiero vida mía.